Respect

Hace un par de días baje a la calle con unas cómodas zapatillas para andar a un lado y al otro de mi ciudad. Tenía que resolver algunos asuntos cuando, ya casi finalizandolos, recibo una llamada del administrador de mi edificio diciéndome que tenía que acudir urgente a su oficina. Aparque en mi plaza de garaje y  decidí aprovechar la ocasión para hablar con el encargado, en ese momento, del parking. En eso que sentí como el cuerpo se me iba al suelo en un pis pas, pues acababa de pisar una mancha de aceite. Grite de dolor, pero nadie pareció escucharme. Cuando me pude levantar avise al guarda de que a pocos metros de su garita había una mancha oleosa. Me repuse lo antes que pude pero la cadera me dolía por el resbalón. Llegue hasta la oficina del administrador como si nada me hubiera pasado. El tema no era urgente pero yo mantuve el tipo para que no apreciara mi dolor y resolví lo que me planteaba. Al menos, pensé, que nadie se ría de mí( aunque yo ahora lo recuerdo y me da la risa) y que no me falten el respeto.

Amores finitos

Las tres mujeres quedaron en verse en la cafetería que daba al mar. Mientras almorzaban iban hablando una tras otra de los amores que más habían calado en cada una de ellas, pero fue Ines quien confesó que había tenido tres grandes amores a lo largo de su vida. Curiosamente estos hombres se llamaban de igual manera: Andrés. El primero le dio mala vida, pero le aportó dos hijos a los que Ines adoraba; al tiempo el primer marido falleció. El segundo esposo la amo intensamente, pero al cabo de unos meses tuvo un accidente de tráfico y murió en el acto. Con el tercer esposo conoció otros países y fue realmente feliz, pero a los diez años dejó esta vida y a una apenada esposa. Ahora, decía Ines,los recuerdo a los tres; y para que quede constancia de ello nos contó que escribe cada tarde un relato en donde se recrea en otro tiempo, cuando el amor la envolvía.

Risas

Ayer me reuní con un grupo de amigos de lo más variopinto. Tras adornar el local con globos y estrellas, como si de un cumpleaños infantil se tratara, nos dispusimos a comer. Después vino la sobremesa con café y un trozo de tarta, y las charlas sobre temas tan diversos como el sexo o la gastronomía. Las risas vinieron cuando a Lucia, nuestra anfitriona, se le ocurrieron varios juegos sobre cine. Así que metidos en aquel asunto nos dispusimos a adivinar nombres de películas, música de las mismas y para finalizar hicimos mímica para que nuestro grupo identificara el título del film. Me reí un buen rato con mis amigos, gente de aquí y de allá y de diferentes profesiones. Todos unidos por la amistad y las ganas de pasarlo bien. Así que siempre que podáis, reíd.

Feliz semana a tod@s.

Paz

Ayer fue un día gris. No sólo porque me multaran dos veces por tener mi coche mal estacionado, según el policía que me impuso la sanción, sino también porque la grúa tuvo a bien llevarse mi coche; además me invitaron a que les enseñara el interior de mi maletero y el resto de las estancias de mi coche antes de poder conducirlo de nuevo. Esto me agrio  el día, pero al llegar a casa y escuchar las noticias sentí una gran tristeza por lo sucedido en Londres y por el miedo que estos actos infunden en la mayoría de las personas. Pude comprender, entonces, el motivo del nerviosismo del personal del retén, aunque no comparto el motivo de la denuncia y la retirada de mi coche del lugar en donde lo había estacionado. Tuve la suerte de poder compartir lo sucedido con unos amigos que son uno de los mejores bálsamos con los que se puede contar y me ayudó a relativizar lo sucedido: el dinero viene y va, pero La Paz, pensé, es algo que tenemos que generar cada día, y todos y cada uno de nosotros tenemos el deber de lograr que permanezca, por nuestro bien, por nuestra indispensable calma.

En calma

Hoy me levante precavida por las noticias de que un temporal siberiano se acercaba a nuestro país. Desayune y me duche con agua caliente para, de ese modo, sentir que acaparaba más calor. Al salir a la calle pude comprobar que había llovido levemente y observe como las nubes cubrían nuestro cielo. El viento frío pasaba por mi tez para afirmar que nos encontrábamos en la correcta estación. Me encontré casualmente con quien tenía que hablar y en un santiamén se disipó una preocupación que me andaba rondando. Así es la vida, pensé; te regala soluciones cuando eres capaz de percibirlas. Me senté en un bar a tomar un café caliente y me sentí agradecida y en paz. No hay nada mejor que saber disfrutar de lo pequeño, de la simpleza de las cosas que parecen nimias y sin embargo nos hacen sentir en calma.

Feliz semana a tod@s.

Esperanto

Es la primera vez que escribo sobre política en este blog. Lo hago por puro desahogo, en parte, y para que otras personas conozcan lo que pienso. En mi opininion ayer se acabo la esperanza que muchos teníamos de que se formara un gobierno de izquierdas en este país . Aquellos que han dado un hachazo a esta posibilidad han roto la ilusión de miles de personas por formar otra forma de gestionar este país, y han   olvidado una palabra que forma parte de nuestra historia política reciente: la alternancia. No creen que ya tocaba un gobierno de izquierdas? Yo sí. Y si se ha formado tanto revuelo ha sido porque esa posibilidad era factible, y hay gente que ha entrado en pánico. Pánico a perder su poder, su posición y sus ingresos ( en black y en white) Lo siento mucho por Pedro Sánchez que me había hecho creer de nuevo en el socialismo y ha tenido que marcharse sin haber podido conseguir su propósito. Y lo siento también por las personas que albergamos la esperanza de un país mejor. Por mi parte dejo las rosas a un lado, con todo el dolor de mi corazón.

De gatunos…

Sé que hay muchos escritores que se hacen acompañar y cuidan de sus gatos. Desde Murakami hasta Sánchez Drago saben de lo agradable de la presencia en el hogar de estos felinos. Yo tengo  la suerte de cuidar y ser protegida por dos: Mark y Lea. La gata lleva ya unos dos años en casa; es muy digna ella y de veras puedo aseguraros que en ocasiones cuando han venido extraños a casa: algún fontanero o pintor desconocidos para mí, he sentido como ella se plantaba delante del susodicho observando lo que hacía, y me daba la impresión de que ella me defendería si fuese necesario. Así que comprenderéis que tenga a Lea en alta estima y sea mi compañera fiel hasta el momento. Mark está con nosotras desde hace unos seis meses, es cariñoso y aún maúlla como lo que es: un pequeño cachorro que en cuanto me ve delante del ordenador se pasea entre la máquina y yo como si pretendiera no perder su protagonismo en casa. También me acompañan ambos en mis momentos de lectura rozando su cabeza por el libro que tenga en mis manos en ese momento. Desde luego que son animales de compañía y solo quién sabe apreciarlos me puede comprender. 

Feliz semana.

El cambio de luz

Aunque no hayamos cambiado de estación, resulta evidente que la luz que recibimos del sol ya es diferente. A unos días del mes de septiembre mi pueblo queda en calma; han marchado amigos que vinieron de otro país u otras ciudades para traernos historias y afecto que siempre son bien recibidas. Ahora “cada mochuelo a su olivo”, como decía mi abuelo; a comenzar otra nueva etapa en la que ser mejores en lo que cada uno desee y pueda. Desde aquí envió un beso y un fuerte abrazo para aquellos que me habéis acompañado en este verano; aunque no estéis conmigo os llevo en mi corazón.  Espero que con este cambio de luz lleguen nuevas esperanzas por lograr nuestros anhelos. Bienvenido sea septiembre.

Escribir, crear e ilusionar-se

Llevaba unos días dudando de si este era un buen camino a seguir; me refiero al camino de la escritura. Realmente, pensaba, disfruto creando historias, algunas reales y otras inventadas. La compensación a este trabajo ha sido, hasta ahora, más emocional que económica, pero una, que lleva esta ilusión por ser escritora desde hace años, no tira la toalla así como así. 

Esta mañana me llamaron por teléfono para decirme que me iban a enviar un paquete a casa. La expectación me despertó y mientras me preparaba mi café trataba de despejar la duda de saber que contendría aquel envio. Serían los libros que esperaba, o tal vez un regalo de algún admirador secreto? Al cabo de una hora llamaron al timbre y mi corazón comenzó a agitarse ilusionado. Lo cierto es que ambas ideas me producirían alegría; solo necesitaba abrirlo para desvelar aquella duda. El olor del papel me embriago y un sentimiento de felicidad lleno mi alma. Allí estaban los libros en donde me habían seleccionado para otra nueva antología, esta vez de la editorial “El fantasma de los sueños”. Así, con esos objetos tan preciados para mí entre las manos como lo son los libros, despeje la duda de mi camino a seguir. 

A veces solo necesitamos pequeñas señales que nos guíen, y por otro lado, apenas quedan hombres que nos sorprendan.

Feliz semana.

La estación necesaria

Esta tarde baje a la playa para tratar de refrescarme. Hoy apenas corría el aire y en casa solo se podía estar bien debajo del ventilador. El agua del mar estaba lo suficiente mente fresca para no querer salir, pero al cabo de un rato opte por tumbarme en la toalla. Me ha gustado ver a la gente relajada, riendo y quedando para tomar algo por la noche. Creo que la estación estival es de las más necesarias del año; donde todo se relativiza junto a una buena toalla, una caña y un deseado libro. Le restamos importancia al hecho de no tener un gobierno, a que sigan habiendo atentados o se incendien los bosques. Así como en invierno todo parece adquirir un tono más serio, en verano nos relajamos, lo cual es necesario para quitar hierro    a aquello que en otros momentos nos podrían abrumar. Feliz verano a todos, los de aquí y los de allá.